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Pesme Alvara Solisa na portalu Refleha

Literatura

Pesme Alvara Solisa na portalu Refleha

Stihovi ovog Meksikanca vode nas u njegov svet osećaja, svet u kome vlada osetljiva smeša emocija i pejzaža.

Predstavljamo stihove jednog od najznačajnijih glasova američke poezije sadašnjice. Meksikanac Alvaro Solis (Álvaro Solís), među svojim dostignićima, poseduje poslednju nagradu „Alhambra na polju američke poezije za dela objavljena 2013. godine, veličajući na taj način meksičku književnost, neretko zanemarivanu od strane međunarodne publike.

Kroz svoje stihove Solis nas vodi u svoj svet osećaja. Svet u kome vlada osetljiva smeša emocija i pejzaža, bili oni urbani (uglavnom o ljubavi i mržnji) i (ili) ruralni (o nostalgiji i mladosti). Naš pesnik nas za ruku vodi na plažu, gde vlažnost sećanja obogaćuje žal u našem znoju, i gde nas vodi da koračamo istom plažom i do istih palmi, gde je on počeo da stvara svoju poeziju.

Dozvolimo mu da nas povede stopama koje sežu od peska do asfalta, u ovim stihovima izvanrednog ritma, koje određuju samog pesnika, kao i nesnosnom  nostalgijom za ljubavlju koja nestaje i konačno, zasićenošću čula koje kulminiraju u završecima koji se izjednačavaju sa tišinom.

Ostavljamo vas uz tri pesme Meksikanca, od kojih su dve deo zbirke Ničije kardansko postolje, zbirke izdate od strane editorijala Valparaiso i dobitnice nagrade „Alhambraza američku poeziju 2013.

 

 

ESCRIBANO

 

Alguien dicta al oído lo que escribo, nadie más escucha su palabra de sombra sin voz, sin labios, sin diafragma.

Alguien dicta lo que escribo, su voz habla a mis manos, yo no escucho, no es palabra ni sustrato; es latido.

Cuando a media noche me despierta el sobresalto de la pluma inaccesible, del inmarcesible papel en blanco ¿quién despierta? ¿quién se queda dormido?

Alguien dicta la tristeza, lo que no soy, lo que nunca he sido.

Alguien dicta, deletrea, suyo el impulso, lo que sin darme cuenta digo, suya la pausa, el gesto de isla entre tormentas, y cuando no digo,

él es quien calla.

 

 

 

OTRO REINO

Me deslumbro en mis manos cuando logran

                                   la efímera certeza de tocarte.

                                                                 Rubén Bonifaz Nuño

 

Bailar, besarnos,

variar el nuestro abrazo al ritmo de la música,

al ritmo de la noche la primera.

Bailar como en esos días en que de pronto no dueles

y es posible salir a la calle

sin recordar tu nombre,

sin encontrarlo mal escrito en las pequeñas sastrerías,

en las tiendas de abarrotes, en las angostas fondas

donde se come mal, pero se come siempre.

Cuando es posible deambular en la calle

como cualquiera de los que ahí andan,

esos que ya, desde hace tiempo,

evitan los encuentros,

se miran sin mirarse porque no hace falta,

porque reconocen el paso,

el ritmo llorón de la viuda,

de la muchacha del departamento de abajo,

la que por muerte ha sido destinada a la soledad.

Aún es tiempo de bailar ebrios de júbilo y  alcohol,

bailar a media noche afuera de un bar

donde el ruido es tanto,

que sólo nos queda besarnos, y bailar,

bailar besándonos, las lenguas bailando también,

y toda esa gente sin mirarnos

como si no fuéramos nadie,

como si no estuviéramos ahí,

cada vez más ebrios y menos noche,

amaneciendo casi la ciudad y nosotros bailando.

Luego el amor. El sueño y un par de miradas.

Bailar aunque las sillas ya estén sobre las mesas,

¿te irás, subirás a un autobús?

Antes deberemos besarnos como novios y no como amantes.

Luego fingir, y desde lejos, oculto entre la gente,

mirar la ventanilla donde sabré que estás sentada,

luego las luces rojas alejarse del autobús,

contigo adentro y tú sin caminar,

pero más y más lejos cada vez,

lejos, lejísimos…caminar sin prisa, sabiéndote ya inalcanzable.

Sin recordar tu nombre, amanezco con un paso en el sueño

y el otro en cualquier parte, pero lejos,

sin ganas de salir, pero poniendo el seguro a la puerta,

para que nadie pueda robar

lo que aún de ti quedó en la casa.

Sin encontrarlo mal escrito

en las pequeñas sastrerías,

aun más silencioso tu nombre

que el silencio de la ciudad de madrugada.

Bailar, besarnos,

variar el nuestro abrazo al ritmo de la música,

al ritmo de esta noche última donde no dueles todavía

y es posible salir a la calle,

sin encontrar tu nombre mal escrito en las pequeñas sastrerías,

en las tiendas de abarrotes,

en las angostas fondas donde se come mal pero se come siempre.

 

 

LO QUE IMPORTA

 

Solo, acaloradamente solo,

meciéndome en una hamaca sin importarme el tiempo,

sin echarle ganas a las cosas que debo,

sin importarme nada de lo que sucede afuera.

Solo, meciéndome con el pie derecho.

Y son largos los días que paso metido en esta red que me mantiene en el aire.

Y me fijo en el detalle de la mosca que desprecia las migajas de la cena.

En la hamaca, sin rascarme siquiera la cabeza,

no me importa el tiempo de los trámites bancarios,

ni los pagos con fecha de vencimiento.

No me importan las guerras.

No me importa el avión que hace un momento se derribó en África.

Me importa una cosa:

Me pregunto a quién, además de mí, le serás ahora indiferente,

quién ha disfrutado de los dones de tu cuerpo,     

                                    los húmedos y salados dones de tu vientre.

Quién estará junto a ti, pensando en la mujer de la oficina,

                                    la de sonrisa fácil y cortas faldas.

Quién, te mirará dormida, buscando la manera de decirte

que es necesario darse tiempo, conocer otras gentes,

que todo ha caído en la costumbre, que el amor no existe y la pasión                                                                

                                                         no da para tanto.

Quién te romperá el corazón, alejándose sin explicaciones.

Y pienso: Es mejor que no estés,

porque no existe nada peor ni más incómodo     

                       que compartir la hamaca

con una mujer que piensa en otro.

 

 

Alvaro Solis (Tabasko, 1974) objavio je zbirke pesama Ničije kardansko postolje (2013), Svi pravci more (2011), Reke mračne noći (2008), Dani i njihove namere (2007), Kantalao (2007), Solison (2005) kao i Takođe sam duh. Nagrađen je i sa, između ostalih, sledećim priznanjima: Nacionala nagrada za poeziju „Huan Gutjeres de Setina“ (2007), Nacionalna nagrada za poeziju „Klemensija Isaura“ (2007), Nacionalna nagrada za poeziju „Amado Nervo“ (2006), nagrada države Tabasko za poeziju „Hose Karlos Besera“ 2003. godine. Bio je stipendista Fondacije za meksičke književnosti kao i Nacionalnog fonda za kulturu i umetnost. Dobitnik je nagrade „Alhambra“ za američku poeziju 2013.

 

 

Autor teksta: Havijer Gutjeres Losano (Javier Gutiérrez Lozano), prevod: Dušan Milosavljević

Autor fotografije: Álvaro Solís